La reserva sobre el akulliku pone en entredicho a la Convención Única de Estupefacientes de 1961

Pablo Solón

Bolivia ha logrado que se acepte su reserva sobre el masticado de la hoja de coca. La practica tradicional del masticado de la hoja de coca no será penalizada por la comunidad internacional cuando se realice en Bolivia. Sin embargo, si esta ocurriese en otro país es sujeta a penalización. Acorde con el articulo 49 de la Convención de Estupefacientes de 1961 después de 25 años de su entrada en vigor ningún país puede permitir el masticado de la hoja de coca… con excepción ahora del Estado Plurinacional de Bolivia.

Bolivia ha ganado una excepción que pone en tela de juicio toda la Convención de 1961. El texto de esta Convención es categórico: la hoja de coca en estado natural es un estupefaciente. La única forma en la que se puede comercializar o consumir hoja de coca es si previamente se le retira el alcaloide. Como es una “droga”, a los países donde existe el masticado tradicional de la hoja de coca se les da 25 años para erradicar esas prácticas.

Una anécdota que grafica esta situación. En el 2009 en una reunión en Viena con el Director de la JIFE (Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes) los productores de hoja de coca pusieron sobre la mesa una bolsa de plástico con hojas de coca. El Director de la JIFE reaccionó: “espero que le hayan sacado el alcaloide a esta hoja de coca porque sino estaría cometiendo un delito al estar frente a ella.”

Ahora al aceptarse la reserva de Bolivia todo el andamiaje anti-hoja de coca de la Convención entra en entredicho. Si a un país la comunidad internacional le permite  el masticado de la hoja de coca por tiempo indefinido, entonces quiere decir que en estado natural la hoja de coca no es un estupefaciente.

En otras palabras, aunque es solo una excepción para Bolivia, aceptarla significa aceptar que la hoja de coca en estado natural no es una droga. En consecuencia la concepción sobre la hoja de coca de la Convención de 1961 esta equivocada y se debe modificarla.

Un pensamiento en “La reserva sobre el akulliku pone en entredicho a la Convención Única de Estupefacientes de 1961

  1. ” Si a un país la comunidad internacional le permite el masticado de la hoja de coca por tiempo indefinido, entonces quiere decir que en estado natural la hoja de coca no es un estupefaciente.

    En otras palabras, aunque es solo una excepción para Bolivia, aceptarla significa aceptar que la hoja de coca en estado natural no es una droga. ”

    Con todo respecto, si en la mayoría de la comunidad internacional (incluso los países que no se han opuesto a la reintegración de Bolivia con dicha reserva) la legislación nacional de dichos países sigue considerando a la hoja de coca como un estupefaciente.. No es una sobre interpretación? No se explica, esa aceptación de que Bolivia integre la convención con sus reservas, por simplemente el entendimiento de que Bolivia no ingresaría a dicha convención sin dicha reserva, y que en los hechos no cambiaría nada dentro de Bolivia, pero que vale mas para esos países (desde sus puntos de vista) tener a Bolivia dentro que fuera de la convención? Osea en otras palabras que dicha aceptación, no cambia la situación dentro de Bolivia, no cambia nada para esos países, y ademas existe el riesgo de que Bolivia se niegue a volver a la convención.

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